San Jose Eguna – Día del Socio

El 19 de marzo, día de San José, es la festividad del patrón de nuestro Colegio, y la Asociación de Antiguos Alumnos lo ha elegido para celebrar su día grande.

Antiguamente este día era festivo, pero con los cambios del calendario laboral ha pasado a ser día laboral por lo que la celebración se traslada normalmente al domingo más cercano.

El programa de actos tiene un contenido más o menos establecido:

En primer lugar, y para empezar bien el día, se celebra una eucaristía en la Capilla del Colegio en memoria de los socios/as fallecidos en el último año.

Se continúa con la Asamblea General de socios, a la que todo hay que decir asisten cada vez menos socios. A la Junta, de cara a la continuidad de la Asociación y al digno desarrollo de sus cada vez más consolidadas y reconocidas actividades, le gustaría contar con mayor participación. No es capricho, sino una necesidad.

En toda celebración que se precie no puede faltar la música y el baile. En cuanto a lo primero contamos entre nuestros colaboradores y amistades con las masas corales de nuestro pueblo y municipios cercanos, y así cundo unos, cuando otros, nos acompañan con sus voces prodigiosas. En cuanto al baile tenemos un aliado al que una vez más queremos reconocer su talento y amistad, el Edurre Dantza Taldea, siempre a nuestro lado en cuanto les necesitamos. Asimismo podemos presumir también de contar con la participación de otros grupos de danza y especialmente disfrutamos enormemente con las actuaciones de Danbolin Txistulari Elkartea.

Tras alimentar nuestro sentidos, llegamos el cenit de  la celebración: la entrega de los Premios Ixatxak, en sus vertientes social y cultural. La Asociación reconoce año tras año a personas o instituciones que destacan por su labor social y cultura en el ámbito de nuestro pueblo o que están vinculados a él.

Desde 1998 se han entregado estos premios ha personas e instituciones de gran valía, ¡y todavía quedan muchos por reconocer!. Esto no hace sino que llenarnos de orgullo por pertenecer a un pequeño pueblo, pero lleno de grandes y generosas personas que se vuelcan en los demás.

Tras un sencillo aperitivo ofrecido por la Asociación, en el que nos saludamos todos, nos reencontramos prometiéndonos seguramente mantenernos más en contacto (algo que normalmente la vida y las obligaciones nos impide cumplir), nos damos cita para el próximo año, deseándonos salud y suerte.